La jueza Yvonne Gonzalez-Rogers emitió una orden judicial permanente en el caso Epic v. Apple el viernes por la mañana, lo que supuso un gran revés para el modelo de la App Store de Apple.
Bajo el nuevo orden, Apple es:
restringido y prohibido permanentemente de prohibir a los desarrolladores que incluyan en sus aplicaciones y sus botones de metadatos, enlaces externos u otras llamadas a la acción que dirijan a los clientes a los mecanismos de compra, además de las compras en la aplicación y (ii) comunicarse con los clientes a través de puntos de contacto obtenido voluntariamente de los clientes a través del registro de cuenta dentro de la aplicación.
En el fallo completo, la jueza González-Rogers explicó su pensamiento sobre el tema con mayor detalle. “El tribunal no puede concluir en última instancia que Apple es un monopolista según las leyes antimonopolio federales o estatales”, escribe en el fallo. “No obstante, el ensayo demostró que Apple está participando en una conducta anticompetitiva según las leyes de competencia de California”.
Durante años, Apple y Epic Games (que desarrolla Fortnite) han estado en desacuerdo sobre el sistema de tarifas de transacción en la App Store de iOS, que Apple ve como un costo operativo necesario, pero Epic lo ve como un impuesto monopólico. La lucha llegó a un punto crítico en agosto de 2020, cuando Epic instaló un sistema de pago alternativo en Fortnite para eludir las tarifas de transacción de la App Store. Apple respondió eliminando Fortnite de la tienda de aplicaciones, lo que provocó una queja legal inmediata de Epic.
La prueba posterior fue un tira y afloja brutal sobre el modelo de la tienda de aplicaciones y los esfuerzos de Apple por mantener el control sobre el software en iOS. Entre otras cosas, aprendimos sobre los extraños métodos de contabilidad de Apple y el encanto ofensivo para mantener a los principales jugadores como Netflix usando compras dentro de la aplicación.
Es probable que el fallo tenga un impacto significativo fuera de Apple. Google ya se enfrenta a una demanda similar de Epic Games por sus propios esfuerzos para mantener Google Play Store como la fuente central de software en Android, basándose en acuerdos elaborados con fabricantes de teléfonos.
